Hospitales valencianos participan en un ensayo para pacientes con cáncer de mama metastásico

Varios hospitales valencianos, entre los que se encuentran el Hospital Clínico Universitario de Valencia, el Arnau de Vilanova, el Hospital Quirón y el Hospital Provincial de Castellón participan en un nuevo ensayo clínico para tratar a pacientes con cáncer de mama positivo para receptores hormonales (RH) y negativo para la proteína HER2, localmente avanzado e inoperable o metastásico.

Mediante este estudio, impulsado por MEDSIR, compañía de investigación independiente en oncología, “compararemos la eficacia de abemaciclib – un fármaco que bloquea la actividad de las proteínas CDK4 y CDK6, implicadas en la división de las células cancerígenas – en combinación con terapia endocrina (letrozol o fulvestrant), con un ciclo corto de quimioterapia como tratamiento de primera línea en este tipo de pacientes”, explica la Dra. Maite Martínez, oncóloga médica del Hospital Clínico Universitario de Valencia-Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA.

En el ensayo, llamado ABIGAIL, un total de 160 pacientes serán aleatorizados en proporción 1:1 al brazo de tratamiento A, recibiendo abemaciclib con terapia endocrina, o bien, al brazo B, recibiendo 3 ciclos (12 semanas) de quimioterapia con paclitaxel. Una vez finalizados los ciclos con quimioterapia y según el criterio del investigador, el paciente podría comenzar un tratamiento con abemaciclib más terapia endocrina, o bien seguir con la pauta de paclitaxel. 

El objetivo principal de este ensayo es evaluar la eficacia, medida por la tasa de respuesta objetiva a las 12 semanas, de abemaciclib en combinación con terapia endocrina frente a paclitaxel en este tipo de pacientes. 

ABIGAIL es un estudio internacional – actualmente en fase de reclutamiento de pacientes –que se está desarrollando en un total de 26 hospitales de España, Francia, Portugal e Italia bajo la dirección científica del Dr. Antonio Llombart.

Las muestras de tumor primario y de lesiones metastásicas serán recogidas antes del inicio del tratamiento en ambos brazos, así como muestras de sangre a los 15 días y en progresión. Con estas muestras se analizarán distintos parámetros como la presencia de mutaciones o variaciones genéticas, para intentar asociar los resultados del estudio clínico a distintos marcadores.

Se espera que ABIGAIL proporcione evidencia consistente de que la combinación de abemaciclib con terapia endocrina como régimen de primera línea no es inferior a la quimioterapia en términos de tasa de respuesta objetiva después de las primeras 12 semanas de tratamiento en pacientes con cáncer de mama metastásico HR-positivo y HER2-negativo con mal pronóstico.

Según un análisis de subgrupos de pacientes hecho recientemente utilizando los datos de los ensayos clínicos de fase III MONARCH 2 y MONARCH 3, los pacientes con enfermedad agresiva y características de mal pronóstico tuvieron el mayor beneficio de la adición de abemaciclib a terapia endocrina. Según explica la Dra. Vega Iranzo, oncóloga médico del Hospital General Universitari de Valencia, “estos datos sugieren que los pacientes con enfermedad más agresiva y con menor perfil tumoral-endocrino sensiblepodrían obtener un beneficio considerable de esta combinación en el contexto de una enfermedad avanzada”.

 

Arranca el primer ensayo clínico en España con una innovadora terapia celular contra el cáncer

El Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO), que forma parte del Campus Vall d’Hebron, acaba de recibir la autorización de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) para poner en marcha el primer ensayo clínico con células TIL (por sus siglas en inglés, Tumour-infiltrating Lymphocytes) de España, que se han seleccionado según su reconocimiento de neoantígenos derivados de mutaciones detectadas a través de la secuenciación del tumor. Esos linfocitos, que se encuentran de manera natural en el tumor, se reactivan en el laboratorio en presencia de interleuquina 2 (IL-2) para reactivar su capacidad de reconocer las células tumorales y destruirlas.

Al obtener una biopsia tumoral, el tumor se corta en pequeños fragmentos que se cultivan en IL-2 para favorecer la expansión de los linfocitos T infiltrantes. Posteriormente, se realiza un cribaje personalizado en el laboratorio para ver qué linfocitos T reconocen mutaciones que son únicas de las células tumorales o neoantígenos. A partir de aquí, se seleccionan los TIL que reconocen neoantígenos y se expanden en el laboratorio para luego volver a administrárselos al paciente.

“En definitiva, se trata de crear un ejército de células del propio paciente que nos ayude a atacar de forma más eficaz al tumor”, explica la Dra. Alena Gros, investigadora principal del Grupo de Inmunoterapia e Inmunología de VHIO, que ha liderado el desarrollo preclínico de esta terapia.

El equipo de la Dra. Alena Gros, gracias al apoyo del Programa Integral de Inmunoterapia e Inmunología (CAIMI) impulsado por la Fundación BBVA, lleva años investigando las respuestas antitumorales producidas de forma natural por las células T contra mutaciones que ocurren en diferentes tipos de tumores, entre ellos los cánceres endometriales y otros tumores epiteliales no resecables.

Los datos obtenidos por la Dra. Gros han demostrado que los tumores están infiltrados de forma variable por diferentes tipos de células inmunitarias o TIL, como pueden ser CD4+, CD8+, entre otras, y que la expresión de la proteína PD-1 en los linfocitos puede ayudar a identificar aquellos que son más reactivos al tumor. El ensayo clínico actual, basado en la administración de linfocitos específicos de neoantígenos, es una primera aproximación para tratar a pacientes con cáncer. Los datos indican que los TIL específicos de neoantígenos son más seguros y deberían ser más potentes eliminando los tumores. En el futuro también se prevé desarrollar productos de TIL seleccionados a partir de distintos biomarcadores que son capaces de distinguir los linfocitos reactivos del tumor, incluso a partir de sangre periférica.

En el ensayo clínico que se inicia ahora, financiado por el ISCIII, participarán diez pacientes, a los que se les subministrará la terapia celular con TIL combinada con una quimioterapia y un factor de crecimiento de linfocitos T (interleuquina 2, IL-2). Su objetivo es determinar si la terapia con TIL es segura y si puede ser una alternativa terapéutica para pacientes que no responden a otros tratamientos. La Dra. Elena Garralda, investigadora principal de este ensayo y directora de la Unidad de Investigación de Terapia Molecular contra el Cáncer (UITM) – CaixaResearch, comenta que

“la terapia con TIL es una terapia altamente personalizada que ha dado resultados en pacientes con melanoma metastásico, pero que todavía no tiene una elevada eficacia demostrada en otros tipos de tumores sólidos. Aunque la previsión es que no todos los pacientes responderán a esta terapia con TIL, este estudio nos permitirá entender mejor cómo funciona esta terapia para poder seleccionar mejor a aquellos pacientes que tienen más probabilidad de responder al tratamiento. Se trata de una terapia desarrollada íntegramente en VHIO y para mi equipo es un privilegio poder iniciar el ensayo clínico en pacientes después de tantos años de trabajo”, añade la Dra. Garralda.

Este proyecto ha requerido la formación y el trabajo coordinado de un gran equipo multidisciplinario, integrado por profesionales de diferentes ámbitos en la gestión e investigación de VHIO (Desarrollo Clínico Precoz, Grupo de Inmunología e Inmunoterapia del Cáncer, Área de Coordinación Científica, Clinical Research Office-CRO-Académica) y el Banc de Sang i Teixits (BST), para poder validar esta técnica para su uso clínico. El trabajo ha incluido importantes aspectos regulatorios, complejos y novedosos, que han permitido llegar a la fase del ensayo clínico con pacientes.

La pandemia ofrece fórmulas para agilizar la gestión de los futuros ensayos clínicos en oncología

La crisis sanitaria generada por la COVID-19 ha afectado a la práctica habitual en oncología debido a la profunda reorganización que ha sufrido la sanidad para atender a los enfermos y a las medidas adoptadas para frenar los nuevos casos.

La investigación clínica en cáncer ha sido una de las actividades más afectadas, con una disminución del 60% en la puesta en marcha de nuevos ensayos clínicos, dificultades para reclutar pacientes o la paralización de estudios en muchos centros por la falta de personal sanitario disponible.

Sin embargo, la investigación clínica en oncología no se ha detenido.

➡️  La introducción de nuevas estrategias en la gestión remota de los ensayos y los cambios en los protocolos de atención al paciente han permitido mantener la investigación incluso en los momentos más críticos de la pandemia.

🔵  Por ejemplo, se garantizó el acceso al tratamiento y el seguimiento clínico de los pacientes participantes en ensayos clínicos mediante medidas como el envío de la medicación a domicilio o la realización de consultas de seguimiento telefónicas, reduciendo así la necesidad de realizar visitas físicas al hospital.

En esta línea de la agilización del seguimiento de los pacientes participantes en ensayos clínicos, se prevé también que exista una mayor flexibilidad en cuanto al lugar donde se realizan las evaluaciones clínicas al paciente, para evitar la necesidad de desplazamientos al hospital de referencia, así como la obligatoriedad de visitas presenciales al centro únicamente para los pacientes que experimentan efectos secundarios o síntomas de recaída, en lugar de visitas obligatorias para todos los participantes del ensayo. Este seguimiento adaptado podría, de hecho, mejorar la generalización de los resultados de los ensayos clínicos a la población general.

“Estos cambios, que han simplificado numerosos procedimientos en un momento de gran necesidad, presentan un gran potencial para agilizar la investigación clínica en oncología a largo plazo. Por tanto, conviene aprovechar la experiencia para mantener estas medidas más allá de la pandemia”, explica Roldán Cortés, Director de Desarrollo de MEDSIR, compañía dedicada a la investigación clínica independiente en oncología.

En este sentido, el aumento en la alfabetización digital mediante el impulso de medidas como el seguimiento virtual de pacientes o el uso de aplicaciones de alerta y notificación de síntomas constituyen una oportunidad para revolucionar la forma en que el paciente se comunicará con el equipo sanitario y la manera en que se recopilarán datos de los participantes en los ensayos clínicos del futuro.

Más allá de la agilización del seguimiento de los pacientes participantes en estudios oncológicos, uno de los desafíos pendientes en investigación clínica es conseguir simplificar la burocracia asociada a su gestión.

“Durante la crisis sanitaria, las entidades regulatorias consensuaron agilizar los trámites para iniciar nuevos ensayos contra el COVID, para acelerar al máximo la investigación sobre posibles tratamientos en una situación de gran necesidad de datos clínicos. La demostración de que es posible agilizar los trámites para facilitar la investigación científica en enfermedades graves debería ser una lección para aplicar en el futuro de la investigación clínica en oncología, especialmente en estudios con pacientes que tengan grandes necesidades clínicas no cubiertas”, explica Roldán Cortés.

✅ Como dato positivo adicional, la pandemia ha puesto de relieve la importancia de la investigación clínica entre el público en general. Además, las estrategias y medidas introducidas tienen el potencial de facilitar en un futuro cercano la participación de los pacientes en ensayos clínicos en oncología, lo que supondría una oportunidad para acelerar su acceso a los tratamientos más prometedores contra la enfermedad.

 

El Hospital La Fe de Valencia participa en un ensayo clínico para tratar el cáncer de timo avanzado,

El 28 de febrero es el día Mundial de las enfermedades raras y esta noticia es un gran paso para combatirlas.

El Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia participa en el ensayo clínico fase II PECATI, cuyo objetivo es explorar una nueva opción de tratamiento para pacientes con tumores epiteliales tímicos (TET) avanzados, un tipo de cáncer infrecuente.

El estudio, impulsado por MEDSIR, compañía global dedicada a la investigación independiente en oncología, evaluará la eficacia y la seguridad de la combinación de pembrolizumab y lenvatinib en pacientes con carcinoma tímico o timoma B3 metastásico. Se espera que el tratamiento frene la progresión de este tipo de tumores, aumentando el tiempo en el que los pacientes pueden mantener su enfermedad bajo control.

El timoma y el carcinoma tímico son enfermedades por las que se forman células malignas en la superficie externa del timo, una glándula linfoepitelial ubicada detrás del esternón y que está implicada en la producción de linfocitos T. Se trata de tumores raros, ya que se producen 0,13 casos por cada 100.000 habitantes1, lo que dificulta la posibilidad de poner en marcha estudios clínicos que exploren nuevas estrategias de tratamiento.

Según datos del Grupo Español de Tumores Huérfanos e Infrecuentes, en España, 1 de cada 5 diagnosticados cada día por cáncer tiene un tumor infrecuente para el que no existe un tratamiento específico. “Por lo general, se dedican mayores esfuerzos a la investigación de tumores más comunes, mientras que los considerados tumores raros suelen tener escaso soporte en la investigación. Por ello, el desarrollo de nuevos tratamientos es más lento y dificultoso. De ahí la importancia de impulsar ensayos clínicos dirigidos a pequeños grupos de población que puedan arrojar conclusiones prometedoras para estos casos”, ha explicado el Dr. Óscar Juan-Vidal, Médico Oncólogo del Hospital La Fe de Valencia.

PECATI abre una nueva vía para el tratamiento de TET avanzados

En pacientes con tumores epiteliales que presentan metástasis, el tratamiento se inicia con combinaciones de quimioterapia basada en sales de platino; sin embargo, cuando el tumor deja de responder a esta terapia inicial, las opciones de tratamiento no están definidas. Por este motivo, apuntan desde MEDSIR, urge la identificación de nuevas estrategias terapéuticas que permitan a los oncólogos controlar esta enfermedad durante más tiempo, aumentando la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes.

El estudio PECATI, diseñado bajo la dirección científica del Dr. Jordi Remon, responsable de la Unidad de Tumores Torácicos del Centro Integral Oncológico Clara Campal HM CIOCC de Barcelona, y promovido por MEDSIR, tendrá una duración de 32 meses. Según el Dr. Remon, “la inmunoterapia puede ser muy prometedora en estos pacientes, especialmente cuando se combina con otros fármacos, por lo que es fundamental averiguar su eficacia en este tipo de tumores para conseguir así mejorar el pronóstico de esta enfermedad”.

El estudio PECATI probará la eficacia de pembrolizumab en combinación con lenvatinib en pacientes con diagnóstico de timoma B3 o carcinoma tímico metastásico cuyos tumores hayan progresado después de haber recibido, al menos, una línea de quimioterapia. Los investigadores trabajan con la hipótesis de que dicha combinación de fármacos permitirá frenar la expansión de estos tipos de tumores y aumentar así el porcentaje de pacientes en supervivencia libre de progresión tumoral a los 5 meses del inicio del tratamiento.

El pembrolizumab es un fármaco inmunoterápico que bloquea la proteína PD-1. Este medicamento ha demostrado ya su eficacia y seguridad en otros tumores torácicos así como en otros tipos de cáncer. Por otro lado, el lenvatinib es un fármaco que inhibe múltiples proteínas quinasas, entre ellas las encargadas de la vascularización del tumor, permitiendo así reducir el aporte de nutrientes al tumor. El tratamiento con inmunoterapia ya se ha evaluado en pacientes con TET previamente tratados, y la combinación de ambos fármacos ya ha demostrado eficacia en diferentes tumores sólidos como el cáncer de endometrio, el carcinoma de células renales, cáncer de cabeza y cuello, cáncer de tiroides y carcinoma hepatocelular. Pero es la primera vez que la eficacia y la seguridad de esta combinación se evaluará en pacientes con TET, una población con una gran necesidad terapéutica no cubierta.

El estudio PECATI contará con la participación de 43 pacientes de 15 centros de salud en Francia, Italia y España, entre los que se encuentran, además del Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia, el Hospital Universitario La Paz de Madrid, el Hospital Virgen del Rocío, y el Complejo Hospitalario Universitario A Coruña.

 

Fundación ”la Caixa” del VHIO incluyó a 1.262 pacientes en ensayos clínicos de fases tempranas en oncología en 2020, cifra récord desde su creación

Los ensayos clínicos son para muchos pacientes oncológicos la única oportunidad de tratamiento de que disponen para su enfermedad, especialmente en aquellos casos en los que ya se han probado diversas terapias previas sin éxito. Por tanto, mantener la actividad en esta área e incluso aumentar el número de pacientes que han podido participar en ensayos clínicos, a pesar del impacto que la Covid-19 ha tenido en el sistema sanitario, ha permitido a muchos pacientes poder acceder a tratamientos que realmente pueden suponer un cambio en el curso de su enfermedad y para los que un parón, hubiera tenido consecuencias nefastas. Además, el hecho de que se haya mantenido la actividad ha permitido también seguir con la aprobación de fármacos que estaban pendientes y no paralizar su proceso administrativo.

La Unidad de Investigación de Terapia Molecular del Cáncer (UITM) – Fundación ”la Caixa” del VHIO, integrada dentro del Campus Vall d’Hebron, coordina y realiza todos los ensayos clínicos complejos con medicamentos en desarrollo temprano (Fase I y los primeros ensayos de Fase II), centrados en objetivos innovadores. En esta Unidad, desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 2020, se incluyeron a 1.262 pacientes, 560 de los cuales fueron nuevos pacientes que comenzaron un ensayo clínico, y se realizaron 256 ensayos clínicos, 74 de los cuales se iniciaron en este periodo.

Si lo comparamos con el mismo periodo del año anterior, en 2019, se incluyeron a 1.122 pacientes, 499 de ellos cuales fueron nuevos pacientes que iniciaron un ensayo clínico, y se realizaron 219 ensayos clínicos, 54 de los cuales se iniciaron en ese periodo de tiempo. Por lo tanto, no sólo se mantuvo la actividad, sino que se consiguió aumentarla para poder dar servicio a un mayor número de pacientes

 

“Los pacientes tratados en esta Unidad, que provienen tanto del Hospital Universitari Vall d’Hebron como del resto de Cataluña, España y otros países, se han podido beneficiar también durante esta situación de pandemia, de las terapias experimentales más innovadoras y prometedoras, vinculadas a la medicina de precisión”,comenta la Dra. Elena Garralda, directora de la Unidad de Investigación de Terapia Molecular del Cáncer (UITM) – Fundación ”la Caixa”.

Además, también se mantuvieron los tratamientos de todos aquellos pacientes que estaban participando en un ensayo clínico (de cualquier fase) de oncología o hematología y a los que se les estaba realizando un seguimiento. Asimismo, a pesar de la pandemia, en todo el Campus Vall d’Hebron -que incluye, como centros de investigación, al VHIO y al Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR)-, durante el año 2020 se llegó a la cifra récord en ensayos clínicos activos (1.365) y en ensayos clínicos nuevos (319). En 2019 hubo 1.313 ensayos clínicos activos y se pusieron en marcha 317 ensayos clínicos nuevos.

El Servicio de Oncología Médica del Hospital Vall d’Hebron y la Oficina de Ensayos Clínicos del VHIO reorganizaron todos los circuitos para que los pacientes que tenían que empezar un estudio o aquellos que ya estaban en uno, no notaran el impacto de la Covid-19 y pudieran continuar con su tratamiento. En este sentido, se potenciaron las reuniones diarias internas organizativas y las reuniones telemáticas semanales del equipo médico con coordinación para valorar el estado de los pacientes incluidos o candidatos para un ensayo clínico. “También se programaron visitas telemáticas y envío de medicación oral a domicilio, se facilitó alojamiento a los pacientes ya que prácticamente todos los hoteles de Barcelona estaban cerrados y se creó una sala de monitorización de datos externa al hospital que permitió mantener la actividad de monitorización. Se potenció la realización de visitas de selección y de inicio telemáticas y se trabajó con los principales Sponsors, con la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios y con la Agencia de Protección de Datos para establecer el marco que permitiera la verificación de datos fuente”, comenta Marta Beltrán, coordinadora de la Oficina de Ensayos Clínicos.

UITM- Fundación “la Caixa”: más de una década ofreciendo los ensayos clínicos más innovadores

Desde el 2012 y a raíz de los ensayos llevados a cabo en la UITM – «la Caixa», la FDA ha aprobado 30 nuevos fármacos para el tratamiento de ciertas tipologías de cáncer cada día más específicas gracias a la medicina personalizada. Estos fármacos son medicamentos de nueva creación o medicamentos ya aprobados para los que se ha detectado eficacia probada en otra tipología de tumores.

Los ensayos Fase I son cada vez más importantes, dado que no sólo validan la toxicidad de los medicamentos, sino que, hoy, estos ensayos inciden también en la selección del paciente y, como consecuencia, validan su respuesta y eficacia en el tratamiento del tumor. En sus más de 10 años de andadura, en la UITM – «la Caixa» se han hecho casi 1.320 ensayos Fase I (medicamentos que se testan por primera vez para una patología concreta) y ensayos Basket (que se denomina a los ensayos que incluyen pacientes con diferentes tipos de tumor con una alteración molecular común y que son tratados con una terapia reincidente), y 1.076 ensayos Fase II. A lo largo de esta década, se han incluido más de 7.800 pacientes en ensayos clínicos. La medicina personalizada, las terapias dirigidas, la selección molecular de pacientes y la inmunoterapia son claves para seguir avanzando.

“Los tiempos totales de desarrollo y aprobación de los fármacos se han conseguido reducir, ya que se ha pasado de entre 8 y 10 años de media a entre 2 y 5 años. Y todo esto tiene beneficios directos para el paciente, que puede disponer de nuevos tratamientos a los que, de otro modo, no tendría acceso”, comenta el Dr. Josep Tabernero, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Vall d’Hebron y director del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO).